El pasado 28 de Octubre tuvimos la oportunidad de organizar un nuevo evento poético, esta vez fue en el bar "El violín", un modesto local que pareció gustar a los asistentes, por su ambiente acanelado y cómodo. Un bar con un aforo que estuvo rozando su límite a lo largo de la tarde.
Como es habitual, la velada arrancaba con un microlibre: poetas y cantautores subieron al escenario, dándose a conocer y animándose a compartir sus versos con nosotros. Algunos incluso, superando el ya conocido "pánico escénico" con soltura. Damos las gracias a todos los que os animasteis a subir al escenario.
La velada continuaba con Debbie Alcaide y sus versos, versos respaldados por la artillería pesada que supone todo su bagaje artístico y cultural, con continuas referencias a artistas, mitos y obras. Versos cargados de simbolismo, en un recital cargado de emoción que nos demostró a todos que "la locura es la actitud más bonita que se puede adoptar". Tras ella subía al escenario Sofía Gómez, un placer tenerla de nuevo y poder escuchar esos poemas que ya nos regaló en el Poetry Park a los que añadió algunos escritos desde entonces que no habíamos escuchado antes. Poemas, generalmente, de corta duración, pero intensos en cuanto a significado y a ejercicio estético, con un perfecto dominio del lenguaje.
Era entonces el turno de Cristina M., la getafense que no dudó en "abrir sus puertas" para mantener en vilo a un público emocionado por los poemas de la poetisa, una poetisa que sabe transmitir sus sentimientos y así lo demostró en este recital. Tras ella era turno para la debutante en nuestros micros, Tess, a la que nunca antes habíamos escuchado y después de su fantástico recital, no podemos esperar a volverlo hacer: todo un juego de metáforas, imágenes, plástico vocabulario y versos aderezados con una perfecta pizca de melancolía sirvieron a Tess para resolver con creces y entusiasmar a los espectadores. La última poetisa de la noche era Martyria, algo nerviosa sobre el escenario, dado que era su primera vez, pero aún asi deslumbró con sus poemas, unos poemas cargados de ronca tristeza y de melancolía, pero también de cierta esperanza. Todo ello con imágenes de sugerente y explícito erotismo.
Y cerrando la noche, subía al escenario Miguel Sulowski. Poco podemos decir de este mago de la canción que una vez más, supo encandilar al público y hacerles volar con sus acordes y su armoniosa voz, en otro concierto memorable cerrando así nuestro tercer recital.
Queremos dar las gracias desde aquí al público que pudo asistir, mucho para ser un BlackFriday y una etapa de exámenes, a los poetas asistentes así como a Iván por dejarnos recitar en su bar, "El Violín". Mención especial merecen Ana, por su trabajo como Relaciones Públicas y David, quien no paró de hacer fotografías que pronto tendréis disponibles.
Un saludo!
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