sábado, 27 de diciembre de 2014

Crónica y fotos del recital del día 22 (CdA: 24)

















Crónica del recital

 

  Una tarde más y congregados bajo nuestra llamada, un grupo de jóvenes se arremolinaban en las puertas y el interior del café Violín, muchos de ellos cargados con poemarios y libretas, llenas de versos a compartir. El recital arrancaba con Jesús Robles agradeciendo el esfuerzo de los poetas al compartir sus versos, según dijo “Quedarse la poesía es como encerrar a un pájaro: sólo sirve para verle morir”.

  Tras la primera sesión (tuvimos que dividirlo en dos turnos) de microlibre, donde tuvimos a habituales y debutantes que resolvieron con soltura, subía al escenario Lidia Versefour. Quince minutos de recital bastaron para que la joven poetisa desplegase su arsenal de versos y de sentimientos, demostrándonos una notable mejora desde su última intervención (allá por Octubre). Sus versos eran dardos impregnados de dolor y endulzados con esperanza, a veces metafóricos, otras veces, simplemente crudos, dardos que desnudaron el alma de la poetisa y se clavaron en un público que la aplaudió fervientemente.
 Otro turno de microlibre, donde pudimos ver a Laura Navarrete que se presentó por sorpresa y para alegría de todos, y después de este, otro artista invitado. Era el turno de Paul Gatsby, quien nos sorpendió gratamente con su debut: Ni un ápice de nerviosismo y gran soltura en el escenario. Su recital combinó a la perfección poemas de corte más íntimo y personal, con otros poemas reivindicativos que atacaban a la sociedad de una manera artística, pues como él mismo dice "El arte es una rebelión creativa". Y tuvimos, y fue un placer, en nuestro escenario, un pedazo de esa rebelión, una rebelión que Paul a veces exteriorizaba para morder a la sociedad y que otras veces, la empleaba con soltura. Buena primera vez para el getafense y esperamos que no sea la última.
  Para acabar, subió al escenario Andrea Carretero. Su recital estuvo lleno de poemas amorosos y sobre todo, llenos de pasión con grandes connotaciones. Pero, lejos de la banalidad, entre esos versos se podían ver pinceladas que, a lo largo de los quince minutos, sirvieron para dibujar un preciso mapa de sentimientos de la autora. Sus metáforas y sus versos, llenos además, de una abundante antología donde nos demostraba su conocimiento de la literatura española, pusieron la guinda de oro a este recital.
  Ahora sólo queda preparar el año que viene: más recitales con nuevos y antiguos conocidos, la antología por publicar (ya casi) y una tarde repleta de juegos poéticos en nuestras I Olimpiada Poética (en la que os esperamos a todos y de la que os informaremos más adelante). Gracias por confiar una vez más en nosotros y ¡SEGUIMOS ADELANTE!

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